Buenos Aires Viceversa, de Alejandro Agresti, es por lejos una de las mejores peliculas argentinas que vi durante mi existencia. Lo supe desde el momento que vi en ella una apuesta fuerte a la creatividad, una apelación constante al relato digresivo que no hace perder consistencia a la propuesta. Lo supe desde el momento en que Mirta Busnelli le habla a su televisor mientras cena con él. Lo supe desde la irrupción del Bocha a mitad de la historia, de su relación con el personaje de Vera Fogwill. Y lo supe tambien desde ese estilo de construcción narrativa tan aproximada a Magnolia de Paul Anderson, desde la descripcion de los lugares y las vidas de estos seres neuroticos tan atractivos, tan imposible de dejar de verlos.30 diciembre, 2007
Yo vivo en una ciudad...
Buenos Aires Viceversa, de Alejandro Agresti, es por lejos una de las mejores peliculas argentinas que vi durante mi existencia. Lo supe desde el momento que vi en ella una apuesta fuerte a la creatividad, una apelación constante al relato digresivo que no hace perder consistencia a la propuesta. Lo supe desde el momento en que Mirta Busnelli le habla a su televisor mientras cena con él. Lo supe desde la irrupción del Bocha a mitad de la historia, de su relación con el personaje de Vera Fogwill. Y lo supe tambien desde ese estilo de construcción narrativa tan aproximada a Magnolia de Paul Anderson, desde la descripcion de los lugares y las vidas de estos seres neuroticos tan atractivos, tan imposible de dejar de verlos.
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1 comentario:
En su juventud Alejandro Agresti era compañero de trabajo de mi papá. Jaja.
Verano, (especialmente enero) toca ver muchas películas. Supongo que tendré en cuenta algunas de las que nombraste en el blog. Estás hecho todo un cineasta, ay, jaja.
=)
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